De paso por Sukhothai

18.10.2019

Comenzamos rumbo al norte, como no en autobús, mezclándonos con los locales. Más Chiang Mai nos esperan más de 10 horas, pero decidimos pasar un par de noches en Sukhothai, un lugar fantástico, éramos prácticamente los único turistas. En la misma estación de autobús nos ofrecieron un par de habitaciones en una pequeña casa familiar, por apenas 5 euros por persona.

Allí mismo nos dejaron unas bicicletas y nos animaron a conocer la localidad, fue una de las mejores experiencias del viaje....

Desde imponentes templos a ruinas llenas de magia, ríos plagados de fauna, y lo mejor de Tailandia, su gente.

Tuvimos la suerte de hablar con ellos, jugar un partido de "futbol" con una pandilla de críos, varias partidas de bátminton en un club deportivo y tomar unas cervezas en el único pero acogedor local nocturno de Sukhothai.

A la mañana siguiente cogimos un autobús y nos dirigimos al Parque Histórico de Sukhothai, a escasos kilómetros de éste.

Desde mi punto de vista, amante de las cosas antiguas, viejas, derruidas y con esencia, este lugar guarda mucho más encanto si cabe que los templos de Bangkok.

Una vez más, pero esta vez de pago, nos montamos sobre unas bicicletas, allí se alquilan, vienen bien la verdad, pero si os gusta andar gastar suela, lo disfrutareis.

Estas ruinas son mágicas, como lo es el entorno, arboles imponentes, y rostros de piedra que te trasladan al pasado, explorar cada rincón, tomaros vuestro tiempo, disfrutarlo.

Y lo mejor de todo, nada turístico, nada que ver con lo que os hayaís encontrado hasta ahora... aunque todavía queda mucho viaje.